Inicio Enfoque a la Familia ¿Cómo puedo perdonar si estoy herido? Parte III

¿Cómo puedo perdonar si estoy herido? Parte III

El proceso de perdón

Si la persona no logra perdonar, hace que el enojo y la ira crezcan. Si no logramos canalizar el enojo, podría llegar la amargura y esta puede llevarnos a reacciones violentas, pues la amargura está alimentada por el deseo de que se haga justicia. Cuando sentimos que no se hace justicia, vamos a procurar vengarnos porque estamos ofendidos.

Todo esto se evitaría si estableciéramos una relación que nos permitiera expresar lo que sentimos, y que la otra persona asumiera su responsabilidad y se disculpara.

Muchas veces, en el matrimonio, las peleas surgen no necesariamente por las diferencias entre ambos, sino porque no han sido capaces de cerrar las heridas disculpándose y pidiendo perdón como corresponde. Esto hace que ambos estén reaccionando con enojo. En ocasiones, he escuchado a las esposas decir: «Me subestima, me humilla y, luego, quiere que sea cariñosa con él». Ellos han dicho: «Ella me trata como si fuera un niño y quiere controlar todo lo que hago. No quiero tener una mamá en casa». Cuando no detenemos este tipo de trato, la herida crece y lo que hacemos es reaccionar erróneamente. Ambos están lastimados, enojados y están errando en el trato con el otro. Al no reconocer que están lastimando a su cónyuge, no piden perdón.

Todo se resolvería si valientemente piden perdón el uno al otro y determinaran tratarse con respeto y consideración, desechando las formas en que expresan disgusto y haciendo a un lado castigar a los demás con el silencio, la indiferencia y la distancia. Toda relación se torna saludable y crece cuando ambos están dispuestos a disculparse.

El perdón es sincero cuando admite la responsabilidad de su comportamiento y trata de restituir la falta cometida. Esto requiere humildad y madurez. Pedir perdón tiene el poder de sanar heridas y nos quita un peso de encima.

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